El impuesto a la orina de Vespasiano: el tributo más extraño del Imperio Romano

¿Quién fue Vespasiano?

Vespasiano fue emperador de Roma entre los años 69 y 79 d.C. Tras un periodo de guerras civiles, heredó un imperio casi en bancarrota. Su prioridad fue una sola: conseguir dinero para reconstruir Roma y estabilizar el Estado.


Por qué la orina era valiosa en Roma

Aunque hoy resulte desagradable, la orina contenía amoníaco, una sustancia perfecta para limpiar telas, blanquear ropa y curtir pieles. Era muy demandada por lavanderos y artesanos.


Cómo funcionaba el impuesto a la orina

Vespasiano ordenó colocar recipientes públicos donde se recogía orina. Después, cobraba impuestos a quienes la utilizaban con fines comerciales.


“Pecunia non olet”: el dinero no huele

Cuando criticaron al emperador por este impuesto, respondió con una frase legendaria:
Pecunia non olet (El dinero no huele).


Qué revela este impuesto sobre Roma

Los romanos aprovechaban absolutamente todo. Su economía se basaba en la practicidad, no en la moral.


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